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martes, agosto 30, 2022
Derecho a ruido
No sé si en alguna normativa se recoge el derecho al silencio o si existe sólo en el universo de mi fantasía. Lo que sí tengo claro es mi derecho inalienable y garantizado al ruido, aura que me acompaña y para la que recomiendo paciencia porque alguien importante dijo – y si no lo dijo debió decirlo- que cuando no puedes vencer a un enemigo, lo sensato es aliarte con él, consejo que resume la estrategia más inteligente y económica frente a las causas perdidas.
sábado, julio 30, 2022
Tanto estudiar...para esto
A nadie se le ocultan las dificultades que debe superar un licenciado en derecho para acceder a la carrera judicial en cualquiera de sus variedades. Tal vez el propio sistema haya diseñado unas pruebas acordes con la complicada y exigente tarea a la que han de enfrentarse. Contra lo que podría pensarse, la recompensa para los que lo consiguen no suele ser tan abundante en fortuna como en responsabilidad, y en la mayoría de los casos, la posible satisfacción de realizar una labor tan necesaria como ingrata y de la que sólo hallará contento en una de las partes. Algunas veces, ni eso.
miércoles, junio 29, 2022
Ni calle, ni estatua
Tengo que volver a referirme a César
Trujillo, ese francotirador de ocurrencias, al que tanto critico como admiro, mientras
me precio de tenerlo como amigo invisible. Hace unos días tuvo la osadía de enviar
un escrito a su ayuntamiento de residencia, renunciando de antemano a cualquier
distinción honorífica de la que pueda un día ser objeto. Alega no merecer ni
necesitar – y sobre todo, no querer- ser sorprendido por reconocimiento público
distinto del respeto que reconoce a todo el mundo y lleva además su
atrevimiento a despreciar la nominación de una calle o el izado de una estatua.
Superado el primer estupor le contesta el concejal de cultura, hombre cultivado
como corresponde a su responsabilidad que, haciendo alarde de impostada
elegancia y superando una crisis de vergüenza ajena, le recuerda que nunca los
méritos deben ser valorados por el interesado y le recomienda paciencia ya que
los de un bibliotecario se advierten en la medida que el pueblo se cultiva, meta
que aún tiene amplio recorrido.
lunes, mayo 30, 2022
Estos Fabio, ay dolor...
Estos, Fabio, ¡ay dolor!, que ves ahora /campos de soledad, mustio collado/fueron un tiempo Itálica famosa…
Durante algún tiempo, este inicio de la Canción a las ruinas de Itálica, de Rodrigo Caro (1573-1647) puso letra a la evidencia de los efectos del abandono, la incuria y la pereza en el patrimonio común. Lamento desesperado ante la irreversible degradación de monumentos y parajes, un mal que viene de lejos y para el que no parece haber remedio.
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