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sábado, marzo 20, 2021
Nos enseñan a ser violentos
domingo, junio 09, 2019
Yo confieso
Aunque me cueste, debo confesar mi culpabilidad en la muerte de Verónica. Ya conocen el caso de esta madre de 32 años, trabajadora en una empresa que monta camiones, a la que la vida se le ha hecho insufrible tras la difusión entre la mayoría de sus 2.500 compañeros de trabajo, de un vídeo de contenido sexual que ella misma se había grabado cinco años antes, cuando pensaba ingenuamente que era dueña de administrar su imagen. Nadie podía prever que las miradas inquisitivas, los cuchicheos o el ejercicio libertario de compartir un contenido, iban a tener esa consecuencia; así que, en previsión de que la responsabilidad se diluya en un nadie impersonal, voy a proclamar mi derecho a ejercer de acusado. Cada cual piense lo que quiera a la hora de ponerse a solas delante del espejo.
domingo, marzo 11, 2018
Bola de nieve
Otra vez han saltado algunas alarmas y lo han hecho de forma gregaria y cerril, por horrendo que parezca el caso. No creo que la gravedad de una acusación la haga más cierta pero, desde que se conoció la noticia del posible abuso sexual en una escuela de la provincia vecina, se puso en marcha un reparto de condenas y remedios en formato oleada. Temibles efectos los de este fenómeno, casi meteorológico, que progresa revestido de buena fe y mejores intenciones, pero que se retira dejando víctimas en la orilla. Suele hacerlo.
Algún reproche hubo para el sistema educativo, porque no acaba de hincar el diente a la educación afectivo-sexual, a pesar de la facilidad de acceso que tienen los menores a esos contenidos. También para la falta de prevención que ha permitido semejante crimen dentro del sagrado ámbito en que debería aprenderse lo contrario y, por supuesto, para quienes estaban al cargo de los menores, por si hubo ineficaz o escaso celo profesional. Algo entendemos todos de muchas cosas, pero en educación somos expertos (y se nota).
jueves, abril 13, 2017
Acoso y derribo
El turno de la compra puede ser un lugar tan indicado como el que más para ponerse al día de las novedades en el mundo educativo, del que me voy alejando, con tal de que se haga con discreción, y no por nada, sino porque, como de educación entienden todos, podemos terminar organizando un parlamento en el súper de manera que se mezcle el turno de la carne con el de la charla, a riesgo de que alguien se cuele en ambos con total impunidad. En semejante foro me transmitió hace días una compañera la inquietud y hartazgo de muchos profesionales por el tratamiento que se está dando últimamente a la resolución de los casos de acoso escolar, por las desagradables consecuencias que origina y también por los protocolos complicados que exige. Efectivamente, con frecuencia nos relatan los medios de comunicación historias de abusos que preocupan a la gente, pero mucho más a los encargados de educar. Motivos hay para ello.
sábado, febrero 11, 2017
El paradigma de la manada
No estoy de acuerdo en que el retorno de una siesta tenga que ser necesariamente pesaroso. Como todo, será cuestión de dosificar, medir y tener la suerte de cortar la secuencia justo antes de que entren los malos humos. Cuando tal ocurre y al abrir el ojo te encuentras con un buen documental de la 2, puede hasta ser una delicia y alguna vez, por circunstancias concretas, ocasión para aprender.




