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martes, noviembre 13, 2018

Compren lotería

Antes que de hoteles, he sido cliente de pensiones estudiantiles con escaleras animadas por seriales de radio y permanente olor a sardinas o coles, pero cambian los tiempos y llega el Imserso empeñado en que hagas ejercicio paseando la maleta que te regalaron los hijos cuando la jubilación para que visites ilustres ruinas y monumentos, al tiempo que haces fotos y compras recuerdos inservibles. Semejante renuncia a la tranquilidad doméstica, te hace ser testigo del ataque emprendido en el mundo de la hostelería contra nuestras costumbres higiénicas, con el empeño cursi de querer ignorar la carga de desechos que somos, como si ocultarlo nos hiciera más limpios. En el fondo, será una simple campaña de ahorro, o mejor dicho, de aumento de beneficios. 

sábado, octubre 13, 2018

Liberad a Willy

Diré una vez su nombre, pero sólo una, para no colaborar en la subrepticia campaña de publicidad que parece haber emprendido. Evitando cualquier menosprecio, ajeno a mi estilo y porque no estará enfrente para responder, a mí me gustaría conocer a Willy Toledo como un actor que creara y transmitiera emoción en el escenario, conmoviendo por su capacidad de transformación en la interpretación de algún personaje. Alejado de ese modelo, hoy es mucho más conocido tras haber sido procesado bajo la acusación de un delito contra los sentimientos religiosos, en concreto por escarnio, que se entiende como “una burla tenaz que se hace con el propósito de afrentar”. 

jueves, septiembre 13, 2018

Las cosas de comer

En las tediosas siestas de la lejana niñez, cuando el encierro obligatorio duraba lo que el rigor solar y la voluntad de los mayores, resultaba amena la compañía de un gato silencioso, comodón y egoísta que aguantaba estoico las gamberradas de los chiquillos prestando su complicidad a más de una divertida aventura. De él aprendí, uñas por medio, que los pactos amigables pueden romperse en cuanto se toquen las cosas de comer.

lunes, agosto 13, 2018

Silbar y mirar al cielo

Nos guste o no, somos animales sociales y de ello depende, en gran medida, el éxito de nuestro proyecto como especie. La construcción de un puente, una muralla o un cuerpo de ciencia, requieren muchos esfuerzos e ideas bien unidos. Una cofradía, un equipo o cualquier población, demuestran que, al menos a nivel teórico, nadie puede vivir aislado, aunque alguna vez nos seduzca la idea de intentarlo.  

Del mismo modo, cuando vienen mal dadas, es recomendable repartir el quebranto en dosis menores, de manera que, si es posible, se haga más llevadero. Esto algunas veces se consigue de forma espontánea y otras mediante costumbres o normas que originan la cooperación y la solidaridad.